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A mis mascotas

1  Pequeño brío azul que es, entre cientos de colores, que tiñe con su luz más allá de las aguas.  Llegas y conmigo buscas una forma de existir, entre lo incesantemente borroso.  … los arboles brotan en las montañas cuando tocan las nubes 2 Revela la sospecha entre dos cuerpos.  Revela el declive de las almas, el eco de los que no tienen nombre. Revela la cara al cielo de las hojas. Revela, por vez primera, la sustancia encerrada que eterniza los momentos.
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La ternura

Aquella tarde que en agonía se apagaba, nunca antes había visto que el sol retrocediera. Mi mente que de frente la verdad perdía, hacía nacer una verdad. Una donde los pensamientos siempre son, donde el cielo permanece quieto y no existen más las palabras.  Un lugar con vidas la luz encendía, a llí  los pastos eran altos, los verdes agitados y los tallos inamovibles.  Las miradas alojadas me observan y solo logran verme, mis memorias tienen otros signos. Ellas tienen una verdad. Con esmero, la habito para que sus historias perduren.  …y y o soy esa historia que nunca recordarán.

Las palabras de los no-lugares

 Los no-lugares, un neologismo creado por el antropólogo francés Marc Augé, para hablar de aquellos espacios en que los seres humanos no generan apropiación y permanecen en el anonimato; aquellos espacios de transito, de efimeridad, tales como cajeros de banco, gasolineras, vestidores, pasillos, etc. ¿Qué queda en estos espacios? Hasta hace no mucho me di a la tarea de identificar los no-lugares en mi centro de trabajo y observar las interacciones llevadas a cabo. Dichos lugares poseen diálogos, conversaciones casuales y poco duraderas, pero que nos adviertes de la evidente fugacidad. La gente se comunica de una forma muy particular, es difícil encontrar una sola línea para describirlo. Recorrí vestidores, elevadores, cacetas de checado, pasillos principales y taquillas de cafetería, en mi paso recolecté algunas de las frases más sonadas, a continuación las pongo en lista: -Ya estuvo -Buenas tardes/dias/noches -Ánimo -Ya? -Ya o que? -Cómo estas? -Donde andas? -Donde te toco? -Traji...

Los efectos de la completitud.

 Tuve la dicha de poder convivir con una familia que - sin mencionar los polemizados conceptos de clase social - se encontraba en una situación económica que les permitía acceder a casi la totalidad de la configuración actual del lugar donde vivían. Planeado o no, la realidad era esa. Estuve con ellos una suma de ocho años entre encuentros transitorios, llevando sus hábitos, teniendo sus pláticas, visitando sus lugares, comiendo su comida. En fin, viviendo su vida.  Tal convivencia no tenía ningún propósito de investigación o estudio antropológico, se trataba mas bien de un coordinado de reuniones esporádicas que teníamos cada año para vernos, cada quien con propósitos diferentes que en algún punto, bastante optimista, terminaban por unirse. Tal vez era uno o muchos, yo disfrutaba simplemente vivir su vida, utilizar la mayoría de los servicios y amenidades que su ciudad les ponía a disposición me hacía sentir despreocupado y confortable. De algún modo, era como si estuviera vi...

Sobre la síntesis

  Probablemente una de mis mayores predilecciones es la capacidad de abstracción.  Esa sustancia que envuelve un montón de datos para soltarlos en un chispazo, o incluso para frenarlos. Sus revelaciones son cuantiosas y heterogéneas. Pienso en los semblantes, donde hay gestos sintéticos; que se maquilan con inconmensurabilidad y se entregan con ademanes definitivos. Son tan súbitos que su lectura no siempre puede ser decodificada

Sobre el sueño de anoche

Sueños inusitados y desordenados,por mucho son mejores que la retórica que escribo. Si les doy un sentido los destruiría. Ellos son así, con hombres gigantes, mujeres de paja, sombras, llantos. Existe la reencarnación, se convive con los resucitados y se tiene la oportunidad de explorar sus gestos cuando ven que sus espacios han sido reemplazados y sus fotografías han sido retiradas de las paredes. Me reclaman y les contesto una mentira; no tengo la verdad. Le digo a la gente que les miren, que son esa sensación incalculable de concordia, que no les observen con turbación; siento como me agota tener que hilvanar una oración que les convenza. A los resucitados solo les traduzco una versión jocosa de las cosas. Vuelvo a mentir. En mi sueño la resurrección es tan anhelante e inoperante a mismo tiempo. Siento tristeza. Me doy cuenta de mi valentía. Afronto un hombre gigante con prominentes músculos. Tiene lo mas preciado en mi vida. Siento miedo. La valentía se concibe con el miedo. Irris...

Andar

  Camino a casa, no camino. Ando; de a cuatro pasos. Porque cuando se anda, no se anda incesante, se confina de a poco. Que figurante. Es el silencio mismo en la música. Cada viraje sin celeridad visibiliza un corredor alephiano.