La argumentación es una práctica que resulta del ejercicio del razonamiento. A través de ella los seres humanos expresamos nuestros pensamientos en una estructura con juicios independientes dotados de premisas y conclusiones elaboradas con suficiencia. Como se sabe hasta ahora, el raciocinio es una característica fundamental e innata en los seres humanos, su uso puede ayudarnos a obtener nuevos conocimientos mediante los ya aprehendidos, y así mismo resolver problemas u observar distintas tajantes en diferentes circunstancias; en otras palabras, es un ejercicio de codificación, decodificación y transformación de información a nivel intelectual. Muchos de los avances científicos que hasta hoy se han desarrollado se deben en gran parte a un conjunto de ilaciones de raciocinios. Sin embargo, es un hecho que el raciocinio es también una actividad casi en desuso. Esta afirmación no debiera sorprendernos; en muchos sentidos, los humanos nos hemos acostumbrado a no razonar y vivir con e...